Los argentinos en deuda

El Abierto de Estados Unidos no dejó buenas lecturas para el tenis argentino. Rápidas despedidas y ningún singlista en tercera ronda del US Open, en un año flaco en torneos de Grand Slam para los integrantes argentinos de los torneos de individuales, que, por primera vez en 10 años, no consiguen llegar a octavos de final en ninguno de los cuatro torneos Major.

Francisco Cerúndolo tuvo su gran oportunidad y terminó envuelto en sus propias dudas. Sin variantes y con un rival lanceado todo el tiempo, terminó despidiéndose en cinco sets.

Por su parte, Tommy Etcheverry fue otra víctima de la Cancha 5, al igual que los dos

Francisco, pero la responsabilidad no fue de la cancha. El nivel del platense no se condice con lo que hace en los entrenamientos. La pérdida de confianza lo ha hecho retroceder en su juego y en el ranking. Comesaña y Fede Gómez tal vez hayan sido los que menos responsabilidad hayan tenido en su despedida, ambos frente a tenistas británicos. Fede cayó en cuatro sets ante Jack Draper y Francisco peleando con Cameron Norrie.

Otro de los que quedó en deuda fue Mariano Navone, que tuvo un rival con quien podía jugar e intentar una victoria. De hecho, unos días antes lo había vencido a Marcos Giron en Winston Salem.

Sebastián Báez sigue intentando remediar su déficit sobre cemento trabajando duro, pero los resultados no lo acompañan.

Mientras que Camilo Ugo Carabelli llegaba con lo justo al Open, después del problema del tendón en su rodilla derecha. Jugó con lo que pudo y apenas fue rival para el debut de Etcheverry. (Fotos: @dinophotosports)

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