A 9 años de la gloria

El 27 de noviembre de 2016, la Selección Argentina de Tenis conseguía su mayor hazaña de su historia ganar la Copa Davis. En la ciudad de Zagreb, el equipo integrado por Juan Martín del PotroFederico DelbonisLeonardo Mayer y Guido Pella, bajo la capitanía de Daniel Orsanic, logró lo que durante tantos años se había resistido: ganar por primera vez la Ensaladera de Plata. Aquella consagración,

que llegó después de cuatro finales perdidas (1981, 2006, 2008 y 2011), fue mucho más que un título: significó la coronación de un espíritu colectivo que marcó un antes y un después en el tenis argentino.

El camino hacia la gloria comenzó en marzo con un ajustado 3-2 frente a Polonia en el Ergo Arena de Gdansk. Sin Del Potro, el equipo se sostuvo gracias a los dos triunfos de Leonardo Mayer y al punto aportado por Guido Pella. Esa primera serie resultó clave para consolidar la confianza y avanzar a los cuartos de final.

En julio, la Argentina viajó a Pesaro para enfrentar a Italia en polvo de ladrillo. Esa serie marcó el regreso al equipo de Del Potro, tras ausentarse desde 2012 cuando el conjunto nacional se midió con República Checa. La selección albiceleste se impuso por 3-1 en el Circolo Tennis Baratoff. Las victorias de Delbonis y el dobles conformado por Del Potro y Pella.

Ese recorrido desembocó en Zagreb, donde esperaba un conjunto croata encabezado por Marin Cilic, por entonces top ten, e Ivo Karlovic, una amenaza constante con su servicio. La serie fue dramática desde el inicio. Cilic venció a Delbonis en el primer punto, pero Del Potro igualó al superar a Karlovic. El dobles dejó la historia 2-1 a favor de Croacia y obligó a Argentina a ganar los dos duelos del domingo.

Lo que ocurrió en esa jornada quedó grabado para siempre en la memoria del deporte argentino. Delpo, en una actuación monumental, remontó dos sets en contra frente Cilic, ante la atenta mirada desde la platea de Diego Armando Maradona, y mantuvo viva la esperanza. Su triunfo, cargado de mística y resistencia, dejó la serie igualada y abrió la puerta al partido más importante en la vida deportiva de Fede Delbonis. Frente a un Zagreb Arena colmado y bajo una presión inmensa, el azuleño jugó un encuentro perfecto ante Karlovic. Con autoridad y precisión, dominó el juego desde el inicio y selló el 3-2 definitivo que le dio a Argentina su primera Copa Davis.

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