
Luego del retiro de Rafael Nadal en noviembre de 2024, el futuro del tenis español quedó en excelentes manos. Al impresionante presente de Carlos Alcaraz, número 1 del mundo, se suma la brillante actualidad del joven Rafael Jódar, quien con tan solo 19 años ocupa el 165° lugar en el ranking mundial y el próximo lunes hará su debut en la clasificación del Abierto de Australia.
Jódar inició su aventura en el tenis a la edad de cuatro años, guiado por su padre, también llamado Rafael. «Es mera casualidad. Mis padres me llamaron Rafael porque mi padre y mi abuelo también se llamaban así. No es en honor a Nadal. Pero luego, la coincidencia de haber empezado a jugar al tenis y que se me diera bien llevó a que relacionaran mi nombre con Rafa», declaró el talentoso madrileño, nacido en 2006.
En menos de un año, esta joven promesa ha crecido a pasos agigantados. Comenzó la temporada 2025 en el puesto 895 y, un año después, está a un paso del Top 150, gracias a los tres títulos que ha logrado en el Challenger Tour. Estos trofeos han mostrado su increíble potencial y habilidades en la cancha, marcando su ascenso meteórico en el circuito profesional.
Dada su notable progresión, Jódar decidió suspender sus estudios en la Universidad de Virginia para dedicarse plenamente a su carrera tenística. La decisión ha resultado ser una jugada astuta, ya que su enfoque en el profesionalismo ha dado frutos rápidos y significativos.
El 2026 promete ser un año aún más emocionante para Jódar, quien se ha instalado sin titubear en los cuartos de final del Challenger 125 de Canberra, lo que le permitirá, la próxima semana, alcanzar la mejor clasificación de su carrera en el escalafón mundial. Este rendimiento lo coloca entre los jóvenes talentos a seguir en el tenis internacional.
Después de su paso por la capital australiana, Rafael Jódar se preparará para la fase previa del Abierto de Australia, lo que marcará su primera experiencia en un Grand Slam. La comunidad tenística española y los aficionados están entusiasmados por las posibilidades que este talentoso jugador puede ofrecer en el futuro. Las expectativas son altas, y Jódar tiene todos los ingredientes para convertirse en una estrella del tenis mundial.
