Las razones que dejaron a los argentinos con su ranking

Análisis de las razones por las que los tenistas argentinos culminaron ocupando su actual posición en el ranking, ese sube y baja constante.

Culminada la gira sobre el cemento norteamericano y previo a meternos de lleno en la serie de Copa Davis frene a Turquía, es momento para realizar el balance sobre las actuaciones de los argentinos en una dura superficie que no suele tratarlos demasiado bien.

En total, 10 fueron los tenistas albicelestes que compitieron durante los meses de agosto y septiembre en México, Estados Unidos y Canadá, a quienes terminó uniéndose Facundo Díaz acosta, por derecho de ranking, en el último de los certámenes. La intención generalizada era la de competir y tratar de llegar lo más lejos que se pudiera, sin embargo, después de siete meses a un ritmo intenso, algunos comenzaron a sentir el rigor del primer semestre.

Lo sintieron en lo físico o en lo mental, de acuerdo a sus comentarios, pero salieron a

buscar resultados que pudieran favorecerlos en el ranking y que los potenciara para la última parte del año. La mayoría de ellos tuvo asistencia casi perfecta en las siete semanas de competencia, por la que se extendieron torneos en los tres países del norte del continente americano.

Unos pocos se sienten cómodos jugando en ese terreno, otro grupo, todo lo contrario, no siente comodidad en lo absoluto, ya sea “por las pelotas o la superficie o el clima”, como decía Francisco Cerúndolo, diferenciando lo que sucede con los torneos de marzo, y hay un último grupo cuyos integrantes se acercan sólo porque el circuito los lleva.

Justamente, Francisco fue uno de los que más semanas ocupo de la temporada sobre cemento, disputando cuatro torneos, al igual que Tommy Etcheverry, Mariano Navone, Juanma Cerúndolo y Sebastián Báez. El resto, por un tema de ranking o calendario, jugaron 3 (Thiago Tirante y Román Burruchaga) o 2 (Camilo Ugo Carabelli, Marco Trungelliti y Francisco Comesaña).

En esta gira se anota la mayoría de los buenos jugadores, pero cuando los de arriba no están, los del segundo pelotón tratan de sacarle agua a las piedras y sumar victorias que los catapulte más arriba en el ranking. A eso lo llaman aprovechar las ausencias.

Por eso la competencia es tan agresiva, son pocos los que faltan y los que están quieren aprovechar las oportunidades. La gran mayoría sabe jugar sobre esta superficie y es en donde más puntos logra sumar durante el año, con lo que cubren el déficit de los casi tres meses de polvo de ladrillo. Por eso es que hay que ir preparado mental, tenística y físicamente a una gira que, como las canchas en donde se juega, son realmente duras.

Entrando en el sube y baja del ranking, la sumatoria de los puntos conseguidos por sus actuaciones los termina reacomodando en el escalafón. A excepción de los 12 lugares que logró ascender Thiago Tirante, que lo llevaron al puesto 52 o los 27 peldaños que retrocedió Francisco Comesaña, para caer al N° 127, el resto se mantuvo por la zona en la que había comenzado esta gira.

Para una mayor comprensión, a los tenistas, cada semana se les descuentan los puntos obtenidos en la misma semana del año anterior y

agregan los que consiguen en esos 7 días de competencia. En esa sumatoria se produce el sube y baja en el escalafón. A veces, sumar más puntos no significa escalar más posiciones, porque puede que jugadores que estaban por detrás los superen y, también, se queden los de adelante. O al revés, que los de más adelante sean los que retrocedan y, por eso, y hasta sin jugar, se pueda avanzar.

En la tabla de las participaciones se ve claramente los movimientos de cada uno de los tenistas, de acuerdo a los resultados sumados en la temporada en cancha dura.

En una primera mirada al balance general, Tirante terminó destacando por sobre el resto, no sólo porque le ganó a Novak Djokovic en Cincinnati, sino por sus 7 victorias en 10 partidos. Resultó ser uno de los argentinos que más encuentros disputó y el que más triunfos logró, para alcanzar los octavos de final en los Masters 1000 de Montreal y los cuartos en Cincinnati. Eso lo llevó a elevar en casi 200 unidades y subir los 12 escalones en el ranking. El US Open quedó para otra temporada. Tal vez, el manejo de la presión le jugó una mala pasada.

Por detrás de él, y en este rubro, aparecen Mariano Navone y Juan Manuel Cerúndolo, quienes consiguieron ganar 6 de los 10 encuentros disputados.

Si bien tuvo un comienzo de Gira que ilusionaba, el sorteo en el US Open no lo favoreció para nada y, por eso, las dos victorias que logró Mariano Navone también lo llevaron a un lugar destacado dentro de estas siete semanas. Mariano, al igual que Tirante, también derrotó a Djokovic, en un debut difícil, en un estadio que desconocía, y luego sacó del torneo al italiano Matteo Berrettini, algo que no se puede mirar de soslayo y que pone aún más en relevancia su capacidad de competir, su mentalidad y su tenis.

Por su parte, Juanma se destacó más por los torneos previos que por su actuación en el US Open, donde perdió en primera ronda frente al francés Arthur Gea. Al último Grand Slam llegó precedido de, al menos, una victoria en cada uno de los certámenes previos y de llegar a cuartos de final en Winston Salem. Su hermano mayor, Francisco, jugó cuatro torneos, pero logró sostenerse sólo por su actuación en el Abierto estadounidense, para nada despreciable, aunque quedó la sensación de que pudo haber logrado algo más. Hay que tener en cuenta que, hasta que comenzó el torneo en la Gran Manzana, sólo había conseguido una victoria en Los Cabos. Una pena, porque con apenas 130 puntos más, algo así como un triunfo en cada torneo, volvía al Top 20.

La expectativa de Tommy Etcheverry era poder terminar la Gira cerca del Top 20, sin embargo, no consiguió triunfos hasta pisar Nueva York. Eso le jugó en contra de sus objetivos porque, si bien precisaba de dos o tres victorias en cada certamen, pudo haber logrado lo que pretendía. Sin embargo, en el US Open se vio lo mejor de su repertorio, manejando con solidez momentos incómodos y llegar hasta los octavos de final, por primera vez en este certamen.

En tanto, Seba Báez llegaba a la Gran Manzana sin haber caído en el debut, en ninguno de los tres torneos anteriores. No era un mal antecedente. Sin embargo, Brandon Nakashima lo obligó a despedirse rápido de Nueva York.

Marco Trungelliti no logró pasar la Qualy en Canadá, pero entró directo en Cincinnati y el US Open, en ambos le sirvió para pasar una ronda. Mientras que Román Burruchaga y Camilo Ugo Carabelli no pudieron conquistar ninguna victoria. Román cayó en su debut en los Masters 1000 de Canadá y Cincinnati, como así también en el último Grand Slam, algo similar a lo de Camilo, quien sólo participó en dos de esos certámenes

Poco se puede decir de Fran Comesaña, salvo que tuvo una buena actuación en Nueva York, que no la pudo culminar con una victoria, ante Flavio Cobolli. Defendía muchos puntos que no pudo reembolsar y terminó retrocediendo 27 lugares en el escalafón

Por fuera de esta comparativa, apareció Facundo Díaz Acosta, quien aprovechó la semana previa al inicio de la temporada de cemento, para ganar el challenger 125 de San Marino, sobre polvo de ladrillo, y volver nuevamente al Top 100, llegando al puesto N° 84. En el US Open, se despidió en un encuentro muy ajustado de primera ronda ante el francés Quentín Halys.

En síntesis, una Gira que no resultó favorable para el crecimiento de la mayoría, pero que permite mirar con optimismo a 2027. La mitad de este grupo logró mantenerse o mejorar su posición y, también, la mitad consiguió juntar más puntos de los que tenía previamente a esta mini temporada, habiendo descontado las unidades del año anterior.

Es cierto, los números no mienten y dicen que las diferencias, ya sean para arriba o para abajo, no son muchas ni muy notorias, pero mirando el cierre de las tres cuartas partes de la temporada, y sin mucho que defender hacia el cierre del año, no quedan mal posicionados.

La reflexión individual o colectiva debería ser cómo mejorar estos resultados. Ya se consiguió mantener posiciones, ahora queda superarlo. Tarea para el hogar, la Academia, los entrenamientos, las charlas y la pretemporada, de cara a un nuevo año que, dentro de muy poco, estará golpeando para pedir el cambio de calendario.

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